Si una persona necesita unas deportivas, buscará en el navegador las tiendas de su entorno que las comercialicen. Antes de ir al establecimiento el usuario mirará si las reseñas son positivas o negativas. Hará su labor de investigación y se decidirá por un sitio u otro. ¿Qué pasará si tu compañía no aparece en Google? Pues que tus potenciales clientes no te encontrarán. Tu empresa será fantasma, no se conocerá de su existencia. De ahí que sea clave trabajar el posicionamiento. Y un instrumento que ayudará notablemente a ello será el blog.

El ejemplo anterior es muy tonto y simple, pero bastante esclarecedor. Es una clara muestra para que podamos medir la importancia de la visibilidad online. No vamos a hablar de reputación. Tampoco de SEO. Pero sí de cómo trabajar tu blog de empresa. Puede parecer muy obvio, pero en la práctica no lo es tanto. 

Principales características de un blog 

Un blog es un sitio web en el que se publican artículos con cierta periodicidad. Dependiendo de los objetivos que te marques lo harás con más o menos asiduidad. Pero debe estar lo más actualizado posible y con contenidos que sean de interés para tus seguidores. 

Tener tu propio blog trabajado y optimizado es una forma sencilla de dar los primeros pasos y darte a conocer. Tanto si quieres empezar a labrar tu marca personal, como si eres una organización en busca de clientes. O incluso si simplemente eres una persona que lo hace por mero entretenimiento y lo utiliza como un diario personal. 

De hecho, lo más normal del mundo es que hayas leído una gran cantidad de blogs sin saberlo. Gran parte de las páginas webs en las que navegas lo son.Y nosotros hay veces que ni nos damos cuenta. 

Muchas veces al buscar síntomas de alguna enfermedad navegamos por blogs. Si buscamos recetas de cocina también. Otra cosa es que entres en una tienda, en una plataforma de streaming o en una red social. Hay muchos gestores de contenido que te permiten crear un blog, pero el más conocido y común es WordPress. 

Los periódicos y las revistas también son blogs sin ir más lejos. Pero a continuación nos centraremos en los blogs corporativos, centrados en posicionar en Google a las empresas para darles una mayor visibilidad. 

Cómo trabajar tu blog corporativo para darle un plus a tu empresa

Para ofrecer diferenciación y autenticidad debes huir de lo tradicional. De poco te va a servir contar con un blog si simplemente vas a describir tus productos y servicios. Intenta ser creativo e ir más allá. Opta por nuevos formatos. Juega con lo gráfico y lo multimedia. Imágenes, fotografías, vídeos, galerías, encuestas, tests…. Hay un sinfín de posibilidades que pueden venirte bien, dependiendo del sector en el que se mueva tu negocio. 

Por tanto, no tiene mucho misterio. Si eres capaz de ofrecer contenido original tienes mucho terreno ganado. El SEO es tremendamente importante tenerlo trabajado y, de hecho, Google lo valorará. Si ofreces lo mismo que otras empresas y tus palabras clave ya están muy trabajadas lo vas a tener difícil. De ahí a que sea conveniente establecer con antelación tus objetivos para no terminar llevándote una sorpresa.

Antes de plantearte esas metas tienes que tener claro tu plan. Decidir tu tono, la forma en la que te diriges a tus clientes, tus acciones en redes sociales y en definitiva toda tu política de comunicación. Sería conveniente seguir la metodología SMART, que explicaremos en profundidad en posteriores entradas. Simplificando mucho el proceso se puede definir como la puesta en escena de unos objetivos específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales. Es decir, que sean realistas y se acoplen a la realidad de tu mercado.

Debes tener en cuenta que se trata de un blog corporativo y no un blog de opinión. No caigas en el error de querer mostrarte como el mejor. Si lo haces es posible que te la pegues. Puedes utilizar un tono enérgico pero sin ser tendencioso. 

Qué le aporta un blog a tu empresa

A no ser que seas una empresa nacional o multinacional con una marca ya implantada vas a tener difícil dar los primeros pasos. Y disponer de un blog es uno de los movimientos que puedes poner en marcha para paliar ese problema. Igual a Netflix o Amazon no les interesa tenerlo porque son empresas que facturan miles de millones. Pero a una compañía que quiera visibilizar su negocio y romper barreras geográficas le puede venir bien. A continuación te explicamos algunas de sus ventajas. 

Atrae a más público a tu sitio web

Si finalmente te decides a incluir un blog en tu tienda online es más que posible que termines generando mayor tráfico hacia la página. Ya sea utilizando las redes sociales para promocionar tus artículos, por posicionamiento SEO o por la creación de más backlinks. 

Lo que es evidente es que es un instrumento complementario que sin duda suscitará más interés en el público. Eso sí, el blog tendrá que llamar a la acción y ser cuidadoso y refinado, huyendo siempre de lo meramente descriptivo. No se trata de narrar o describir, sino de promover y construir tu imagen de marca.

Posicionamiento en tu mercado

Gracias al trabajo actualizado con tu blog puedes convertirte en un líder dentro del sector en el que te estés moviendo. Es por eso que debes agregar valor e inyectar humanidad a tus entradas. 

Centra tus esfuerzos en documentarte sobre cómo se mueve el público al que te diriges. Qué busca, cómo lo hace, para qué lo hace y dónde lo hace. Las palabras clave, las búsquedas, el nivel de tráfico… Hay muchas herramientas que pueden ayudarte y sin ser necesariamente de pago como Google Trends o Ubberguggest, por ejemplo.

No es algo que puedas conseguir de un día a otro, pero con el paso del tiempo y con una correcta política de comunicación puedes lograrlo. 

Empieza a construir la fidelidad de tu marca

Tal y como hemos comentado, es importante que tus clientes se sientan partícipes. Que no se sientan abandonados ni que tengan la sensación de que les quieres sacar el dinero porque, realmente, no es así. O ese no debería ser tu objetivo principal. 

De ahí a que sea fundamental contar historias. Humanizar el relato. La escritura y, en consecuencia, cada palabra y cada letra que utilices va a determinar tu éxito. La gente va a huir de tu blog si no le das un elemento atractivo. Si te dedicas simplemente a informar no va a pasar del primer párrafo. Si utilizas un lenguaje muy comercial va a pensar que le quieres vender algo. 

Para paliar esa envoltura tienes que plasmar que cuentas con ellos. Y eso lo conseguirás añadiendo experiencias de tus clientes, contando cómo ha sido su proceso de compra, su grado de satisfacción con los productos y lo transformas en una historia. 

Podrás informar y describir tu negocio de una forma creativa que va a atraer al público. Mediante esa narración vas insertando sutilmente detalles de tu empresa, sin caer en la brusquedad. 

Poco a poco irás atrayendo tráfico hacia tu web. Incluso a personas que a priori no estén interesadas en adquirir ninguno de tus productos. Pero les atraerán tus contenidos. Y de ahí empezar a fidelizar. Pueden suscribirse a tu blog y generarte publicity positiva por redes sociales. Si tú les ofreces calidad y les enganchas es muy posible que quieran probar algunos de tus productos. 

Con el blog les estás creando un cebo de manera indirecta para que puedan acudir a ti. Pero no te olvides de lo importante; necesitas un contenido diferenciador y de calidad. No todo vale.